Dieta sana y equilibrada para perros

Una dieta equilibrada consiste en una alimentación rica y balanceada que aporte la energía necesaria para el correcto desarrollo de nuestro perro. Tener una cierta disciplina a la hora de comer y no hacer cambios bruscos de comida ayudará a que nuestra mascota se sienta mejor.

Siempre es más recomendable la comida seca, que resulta más saludable, al tener la doble función de limpiar la dentadura y fortificar las encías de forma natural. El pienso también supone un ahorro para nuestro bolsillo y es un alimento rico en minerales, vitaminas y proteínas, así como carbohidratos y grasas, que son indispensables para un buen funcionamiento del sistema digestivo.


Existen muchos mitos sobre cómo debe ser una alimentación saludable para nuestras mascotas. Veamos cuáles son los principales errores que podemos cometer:

1-     Carne cruda: aunque pueda parecer más saludable, la carne cruda puede contener infinidad de microbios y bacterias que pueden ser fatales para nuestro perro. Por lo tanto, es preferible cocinar los alimentos, escogiendo siempre productos de buena calidad, de la misma forma que cocinaríamos carne para el consumo humano.

 

2-     Huesos: es verdad que en su estado natural los perros comen huesos y puede resultarles muy entretenido. Sin embargo, los huesos producen desgaste dental y pueden causar dolorosas fracturas. Es muy importante evitar especialmente los huesos de pollo, conejo o pescado, que pueden atragantarlos o causarles graves heridas en el sistema digestivo. En el mercado existen otras alternativas como huesos de cuero o juguetes, que llevan a cabo la misma función y pueden evitarnos muchos dolores de cabeza.

 

3-     Golosinas venenosas: cuidado con alimentos como chocolate, cebollas, ajos, uvas o pasas, así como la remolacha o las espinacas, que son tóxicos para los perros. Si mientras nos damos un capricho queremos darle una pequeña golosina a nuestra mascota tenemos otras opciones diseñadas especialmente para perros, aunque tampoco es bueno abusar de ellas, ni acostumbrarlos al consumo de chucherías.

 

4-     Sobras de comida: nuestro sistema digestivo es diferente al de los perros, y hemos de ir con mucho cuidado en darles de comer directamente de nuestro plato. Las especies, los fritos o la sal pueden ser perjudiciales para su salud. Como excepción podemos compartir algún pedazo de pollo a la plancha que no tenga huesos y nada o muy poca sal. El pollo es una fuente de proteínas, minerales y vitaminas, además de ser fácil de digerir.

 

Para cachorros o perros de edad avanzada es interesante consultar qué dieta puede ser la más apropiada con nuestro veterinario. Dependiendo de la edad de nuestra mascota, las necesidades calóricas serán diferentes, y por lo tanto hay que prestar especial atención en el aporte de energía que contiene la alimentación que damos a nuestro perro.

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