Tener un perro: una gran responsabilidad

 Un perro una gran responsabilidad

La decisión de tener un perro es una gran responsabilidad que no debemos tomar a la ligera.

A parte de las alegrías que un perro nos traerá, tenemos que pensar en todas las responsabilidades y obligaciones que supone la adopción de un miembro más en nuestra familia.

Reflexionemos un poco

En primer lugar, tenemos que ser muy conscientes del tiempo que necesitaremos para dedicarle a nuestro perro.

Muchas familias sueñan con tener un perro, pero se olvidan que lo más importante es la dedicación que estos animales requieren por parte de sus dueños.

No es adecuado comprar un perro en un hogar donde todos sus miembros trabajan hasta tarde o viajan durante la semana. Por encima de todo, el perro es un animal muy sociable que sufre cuando se queda solo en casa o cuando no puede salir a pasear.

Por ello, como regla número uno debemos reflexionar si una vez tengamos un perro, podremos dedicarle el tiempo que merece, sin olvidar que es un nuevo miembro de la familia que nos acompañará a lo largo de muchos años.

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Esfuerzo económico

En segundo lugar, tenemos que pensar en el esfuerzo económico que esto puede suponer.

No estamos hablando de un hijo al que habrá que pagarle escuelas y otras actividades, pero los gastos asociados a la adquisición de un perro no son de menospreciar.Desde las visitas al veterinario, las vacunas, la alimentación o los gastos extras de hotel o avión cuando estemos de viaje…

Hay que valorar si podemos dedicarle una parte de nuestro presupuesto familiar, o si por el contrario es mejor esperar a un momento más conveniente.

Además de tiempo y dinero, necesitaremos ser pacientes con nuestra nueva mascota.

¿Tendremos la suficiente paciencia para enseñarle a nuestro perro a no hacer sus necesidades en casa? ¿Nos irrita el hecho que la casa quede llena de pelo? ¿O que tengamos que hacerle entender a nuestra mascota que no se suba encima de la cama?

Muchas personas olvidan que los perros no nacen enseñados, y se frustran cuando algo inesperado ocurre. Recordemos la necesidad de ser pacientes con el recién llegado, y tratarlo con cariño, aunque al principio no haga lo que nosotros esperábamos.

Adopción

Por último, es interesante sopesar la posibilidad de adoptar un perro antes de ir a una tienda y comprar uno.

En muchas ciudades existen perreras donde los animales han sido abandonados por familias que no han valorado todas las obligaciones que supone la compra de un perro.

Estos perros necesitan una familia que los acoja, y es una buena opción pensar en rescatar uno de ellos antes de lanzarse a comprar uno.

Conclusiones

Si finalmente, y después de una reflexión a conciencia con toda la familia, decidimos tener un perro, hagamos que nuestra mascota se sienta integrada como un miembro más, de manera que forme parte de todas las actividades que la familia lleve a cabo.

Un perro siempre será agradecido y fiel a su amo. ¡Que sus amos también siempre le sean fiel!

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