Llega un bebé a casa. ¿Qué hacer con nuestro perro?

La llegada de un bebé y nuestro perro

La llegada de un nuevo miembro a la familia es un hecho que ocurre normalmente sin complicaciones. Los perros acogen con curiosidad al bebé como uno más del clan. Sin embargo, hay que prestar atención especialmente si nuestro perro no está acostumbrado al contacto con los niños. Si se muestra arisco o asustadizo, se podría traducir en conductas defensivas si el perro se siente amenazado.

Para evitar este tipo de comportamiento, es bueno que nuestra mascota se acostumbre al contacto con el bebé y se familiarice con él. No debemos castigarle por ser curioso y querer conocer al niño, podría asociar la presencia del bebé con algo negativo. A veces los perros pueden percibir al nuevo miembro como una amenaza a ser abandonados o a recibir menos cariño, y pueden intentar llamar la atención por sentirse desplazados. Debemos asegurarnos que le dedicamos tiempo a nuestra mascota y que recibe el cariño necesario y pierda el miedo a no sentirse querido.

 

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Consejos a tener en cuenta

Como los humanos, los perros pueden sentirse celosos e inseguros. La forma de solucionar estos miedos es dedicarles la atención necesaria para que recuperen la seguridad con el nuevo miembro de la familia.

Consejos a tener en cuenta:

  • Dedicar un momento del día solo para nuestra mascota, durante el paseo al parque o dándole cariño mientras vemos la televisión.
  • Pedirles a nuestras visitas que cuando vengan a conocer al bebé, también le hagan algún cariño al perro, para que éste también tenga su minuto de protagonismo.

 

Si, aun así, nuestra mascota se muestra agresiva, es bueno consultar con un veterinario o un etólogo para poder gestionar esos comportamientos. Por otra parte, no hay que olvidar algunos puntos importantes para no tener sorpresas desagradables:

  • Por ejemplo, nunca dejes a tu bebé solo con el perro.
  • Los niños son curiosos y no tienen noción del peligro, pueden asustar a nuestra mascota, con un pequeño pellizco o abrazándolos.
  • Esto no significa aislar al perro del niño y prohibirle cualquier contacto.
  • Tenemos que dejar que nuestro perro olisquee al bebé y lo reconozca como un nuevo miembro.

 

Del mismo modo tendremos que enseñarle al niño cómo tratar con cariño a nuestra mascota, qué cosas le gustan, así como la suavidad con la que hay que acariciar a un perro. A nuestro perro, también tenemos que dejarle acercarse al bebé, olerlo y que se familiarice con él. Es bueno hacer actividades divertidas entre los dos, promover algún juego o realizar caricias a nuestra mascota.

Por último, no está de más llevar al perro al veterinario para que le limen un poco las uñas, para evitar que pueda arañar al bebé si, por accidente, le tocara con las patas.

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